▲No tiene Caso Cavilar◄

Hoy en día el ser amable da lugar a sospechas. Desconfianza.
Como que es normal ser altanero, presumido, déspota. 
Pero cuando uno es amable, un cierto tipo de fricción se crea en el aire y la actitud de la persona cambia. Su mirada se entorna hacia la sospecha, la sonrisa desaparece. La falsedad brota en el tono de voz.

¿Todos los seres humanos amables son corruptos? ¿Rateros? ¿Criminales?

Este patrón, si se puede decir (?), lo he notado en los centros comerciales, las tiendas, en una transacción de dinero; por ejemplo, los cajeros, al recibir el pago (efectivo, crédito, débito, cheques, etc), no le dan el mismo trato a los clientes; excluyendo la primera impresión o la forma de vestir porque en primera, yo no creo en eso y en segunda, eso es demasiado obvio como para adjuntar palabras sobrantes.


Pero el otro día pude observar un detalle con una cajera, estando atendiendo a una muchacha de mediana edad, esta siendo "un poco" descortés y mostrando una actitud altanera, crudamente grosera para concluir. Al terminar de registrar todos los productos de esta persona, la cajera recibió el pago en un billete grande. Debo agregar que la apariencia de esta muchacha no era muy agradable, o al menos que no esté actualizado en lo que es la moda-manera de vestir, lo cual no lo estoy pero no creo que ir en pijamas de compras sea una inclinación que la mayoría de las personas que disponen de cierto tipo de capital monetario utilicen para realizar sus compras, y sobre todo en pantuflas.


El detalle que me llamó la atención, fue que la cajera recibió el dinero sin ningún titubeo, revisión o pausa, si no de una manera muy natural, completando el trueque y entregándole la cantidad correspondiente residual del pago, agregando una semi-sonrisa y buenos deseos, palabras que fueron desintegradas en el aire ya que la muchacha la ignoró deliberadamente y siguió su camino.


La siguiente persona, una señora de mayor edad, muy simpática y amable con una sonrisa en sus labios, se presentó delante de la misma cajera y al final de la suma de precios de sus productos entregó en las manos de la cajera un billete del mismo valor:


La cajera, en primer lugar, no le regresó el saludo inicial a la señora, de hecho no le dirigió en absoluto la palabra, con una cara seria, indicios de despotismo, empezó a revisar el billete con sospecha extendiendo este, meneándolo para diagnosticar el billete (proceso que normalmente se ve con mucha frecuencia en las conocidas "casas de cambio" donde uno compra o vende medios monetarios), revisándolo para determinar si el dinero fiduciario es auténtico.
Al final de la transacción, la cajera regresó el cambio a la señora, esta última diciendo gracias sin ninguna contestación y siguió su camino.


Y me quedé pensando, que estaría pensando la cajera para evidenciar esa diferencia de tan grande magnitud. Sobre todo cuando es parte de su trabajo el ser cortés con cada cliente que se presenta ante ella para pagar por su mercancía. No pudo haber sido su apariencia.
¿La cajera encontraría algo extraño en la conducta de la señora? ¿Porque ese cambio de actitud?

Ese mismo día por la noche, me dirigí a un local de renta de películas, al presentarme al cajero le entregue mi credencial de socio distinguido (así le pusieron), creo que yo soy amable con todas las personas que me topo, o con la mayoría cuando menos, siempre intento serlo, para ser mas honesto.
Pero recordé lo que había observado en aquella tienda cuando la cajera me pidió mi identificación oficial. ¿No es una tarjeta de crédito o si? ¿Tengo cara de ratero? ¿Roba tarjetas? ¿Será la barba? ¿O fui amable?

Cosa que no pensaré mucho en ello.
Después de hacer clic en Publish claro!



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